
A las 20:35, del Viernes, se prendió la salsa en el coliseo general Rumiñahui. La orquesta ecuatoriana Azuquito fue la encargada de preparar el escenario para la presentación del panameño Rubén Blades.
Presentaron temas como La murga, El cantante, Ave María Lola mientras los graderíos del coliseo aún recibían más público salsero. Dos parejas de baile se presentaban en las esquinas frontales del escenario. En una de ellas estaba el bailarín colombiano Kike Gaitán, director de la academia de salsa Tropical Dance. En cada salida las parejas lucían distinto vestuario. Eran trajes brillantes que resaltaban la energía del baile.
Luego se unió la voz del cantante Ítalo Torres, quien interpretó temas como El ratón, en su tributo al salsero Cheo Feliciano. Agradeció al maestro Lenin Palacios, director de Azuquito, por permitirle cantar con la orquesta.
Minutos antes, en los exteriores del coliseo aún había gente comprando entradas en la boletería y también negociando en la ya clásica reventa.
A las 22:00 los Seis del Solar empezaron a tocar. Lentamente las luces blancas, lilas, turquesas... se encendían. Rubén Blades apareció poco después, luciendo un terno negro, una camisa gris, una corbata y un sombrero blanco. Su primer tema de la noche fue El Padre Antonio y su monaguillo Andrés. La gente no tardó en ponerse de pie. Blades presentó luego de contar la historia de el “padre bueno” a Antonio Ortiz, tecladista.
Cuentas de amor siguió en el repertorio. Pero la gente se encendió con mayor fuerza cuando Blades interpretó Amor y control, uno de sus éxitos. A algunas personas entre el público hasta se le escaparon un par de lágrimas.
Luego Blades agradeció por el sombrero de paja toquilla que le regalaron en Ecuador. Lo reemplazó por un sombrero que hacía juego con su traje. Entonces agradeció al presidente Correa por la recepción que en su honor dio la noche del jueves. También dio gracias al público ecuatoriano por recibirlo.
...Imágenes de hermosos amaneceres y paisajes diversos aparecían en la pantalla central del escenario. Blades cantaba y batía las maracas al son de la canción...
Una imagen donde aparecían banderas de diversos países a manera de collage apareció en la pantalla cuando Blades terminaba su interpretación de Plástico. Mientras mencionaba nombres de países de Latinoamérica, sobre las banderas aparecía la frase “una sola casa”.
Luego conversó con el público sobre la importancia de valorar a las personas más allá de las apariencias.
Dijo que sus canciones aún tienen vigencia pese a los años, porque muchas cosas siguen igual que hace 30 años...
El concierto de Rubén Blades en Ecuador hizo noticia, aquí, algunas coberturas nacionales e internacionales publicadas en Internet.
Tropical Dance abrió el concierto de Rubén Blades
en el coliseo Rumiñahui
Acompañando al grupo ecuatoriano Azuquito y al ritmo de La Murga, El cantante y Ave María Lola, integrantes del Equipo Tropical Dance, dieron un increible show de baile a los casi 15 000 asistentes, como parte de la apertura del concierto de Ruben Blades (gira “Todos vuelven”), en el coliseo Rumiñahui de la ciudad de Quito este 16 de abril.




“...Dos parejas de baile se presentaban en las esquinas frontales del escenario. En una de ellas estaba el bailarín colombiano Kike Gaitán, director de la academia de salsa
Tropical Dance. En cada salida las parejas lucían distinto vestuario. Eran trajes brillantes que resaltaban la energía del baile.”
Fuente: El Comercio
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